Receta de crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos

Recetas 34

Las cremas de verduras son una forma fácil y sabrosa de comer verduras. Constituyen un plato muy ligero y se prestan a infinidad de variaciones y matices gracias a que podemos realizar mezclas de verduras muy interesantes y combinarlas con especias, quesos, hierbas, «tropezones» crujientes…

Esta receta de crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos es una de esas cremas que me encanta preparar en casa de forma habitual, de hecho es de mis cremas preferidas. Súper sabrosa y resultona, tiene una textura muy cremosa gracias a la patata y el sabor de la verdura se ve acentuado con la incorporación de un chorrito de vino blanco. ¿Qué más se puede pedir? Pues si, además es muy fácil y rápida de preparar y se puede congelar sin problemas.

Añadir quesitos es opcional. Le aportan una cremosidad cercana a cuando añades nata, que también es una opción. A nosotros nos gusta prepararla sin quesitos, está ya deliciosa de por sí, pero te enseño en la receta cuando y cómo incluirlos.

Si te gustan las cremas, no te pierdas nuestra sección de sopas y cremas, donde encontrarás nuestra crema de calabaza y zanahoria, saludable y deliciosa, la riquísima crema de zanahoria, muy fácil y cremosa, además de la crema de verduras casera, perfecta para aprovechar las verduras que han madurado en la nevera y quieres gastar. También está riquísima la famosa vichyssoise al igual que su variante en caliente, la crema de puerros. Además te va a encantar la clásica crema de calabacín y puerros, la crema de brócoli con ajos tiernos y patata o la crema de champiñones con (o sin) nata, y si quieres innovar no tienes más que preparar la crema de colinabo con brocheta de almejas y anchoas. También sienta fenomenal esta sopa de verduras casera, saludable y reconfortante.

Y si buscas un puré de verduras, seguro que te encanta este puré de calabaza o el puré de calabacín y puerros con queso al igual que el aromático puré de zanahoria y jengibre. Y ya que estamos con los purés, no te pierdas el clásico entre los clásicos, el puré de patatas casero, ¡qué sencilla delicia!

 Ingredientes para hacer la crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos (4 personas):

  • 2 calabacines de tamaño grande.
  • 2 puerros.
  • 2 patatas medianas.
  • 50 ml de vino blanco.
  • Agua, un vaso de 200 ml por persona.
  • 2 quesitos (opcional).
  • Picatostes o pan tostado para decorar y acompañar.
  • Aceite de oliva, sal y pimienta negra recién molida.

 Preparación, cómo hacer crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos:

  • Corta el tallo verde y las raíces de los puerros, quítales la capa más externa y córtalos en rodajas finitas. La parte verde puedes reservarla para preparar un caldo casero.
  • Lava las patatas un poco si tienen mucha tierra y pélalas. Córtalas en cuartos y después en rodajas finas.
  • En una olla que tenga tapadera pon un poco de aceite y sal y echa el puerro. Deja que se cocine a fuego medio removiendo de vez en cuando durante unos 5 minutos sin dejar que se dore. Si se pegan o doran las verduras, baja la temperatura del fuego y échales un poquito de agua.

    Cocinamos el puerro

  • Añade la patata a la olla, revuelve bien con el puerro y cocina durante 5 minutos.

    Incorporamos las patatas

  • Mientras, lava los calabacines y córtalos en cubitos. Agrégalos a la olla y cocina todo durante otros 5 minutos más, removiendo de vez en cuando.

    Añadimos el calabacín

  • Sube el fuego para que esté alto e incorpora el vino blanco y deja que se evapore el alcohol, tardará unos 2-3 minutos.
  • Añade un poco de sal y el agua, en este caso 3-4 vasos aunque esto depende de cómo te guste de textura, más o menos líquida, así que puedes echar 3 y, al final del proceso, decidir si le falta agua o no. Yo lo que suelo hacer es cubrir justitas las verduras con agua, incluso que sobresalgan un poco, y la textura final es cremosa pero no densa.
  • Deja que se cocine todo junto y con la olla tapada a fuego medio durante 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando. Aparta la olla del fuego cuando compruebes, al pinchar las verduras y la patata, que están tiernas.

    Cocemos la crema de calabacín

  • Ahora toca triturar la crema. Para ello puedes directamente introducir una batidora de mano en la olla (con cuidado de que no salpique) o bien triturarla con un batidor de vaso (es lo que yo suelo hacer) o un robot.Retira la olla del fuego y tritura la crema.
  • Si quieres añadir quesitos, es en este momento cuando se añaden y así los trituras junto con la crema.
  • Tritura bien para que quede cremosa, pruébala y rectifícala de sal. También puedes agregarle más agua si la textura te parece demasiado densa, esto ya va en gustos.

    Trituramos la crema de calabacín

  •  Tiempo: 45 minutosDificultad: fácil

     Sirve y degusta:

    Puedes tomar esta crema caliente, tibia o incluso fría cuando aprieta el calor. A nosotros nos gusta tomarla sobre todo caliente o tibia, ya sea recién hecha o incluso del día anterior, sigue estando riquísima. Si te sobra puedes guardarla en un recipiente cerrado en la nevera 2-3 días sin problemas y también se puede congelar ya que la cantidad de patata que lleva no es mucha y no da problemas con la textura.

    Sirve la crema en los platos de los comensales y decórala a tu gusto. A nosotros nos encanta poner unos picatostes en el centro, espolvorear pimienta negra recién molida y echar un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima, pero también puedes ponerle queso rallado, frutos secos, especias y hierbas… De cualquier forma siempre está de auténtico… ¡escándalo!

    Crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos

     Variantes de la receta de crema de calabacín y puerros con (o sin) quesitos:

    Incluye otras verduras para darle un toque distinto: zanahoria, cebolla, calabaza, alubias verdes, alcachofas, champiñones… Existen un montón de combinaciones increíblemente ricas, ¡anímate a inventar!

    Prueba a aromatizarla con especias o aliños y dale un toque internacional. El comino y el pimentón le van fenomenal, el curry le aporta un toque exótico delicioso y si pruebas a añadir un par de cucharadas de salsa de soja le dará un puntito asiático muy rico.

     Consejos:

    Procura que en ningún momento se doren lo más mínimo o se quemen las verduras. Si eso te ocurre puedes optar por una solución de emergencia: añadir un poco de agua para que se sigan cocinando pero no quemando, y por supuesto bajar la temperatura del fuego para que no vuelva a ocurrir. Los trozos quemados le aportan un amargor muy desagradable al resultado final.

    Además de quesitos, puedes incorporar 50 ml de nata o incluso de leche evaporada (con menos grasa que la nata). El resultado será aún más cremoso aunque te animo a que la pruebes antes de agregar cualquiera de estos elementos, comprobarás que ya está de auténtico… ¡escándalo!

    Kaynak

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